La barrera cutánea es el fundamento de una piel saludable. Durante mis años de enseñanza, he observado cómo muchos tratamientos fallan no por falta de potencia, sino por compromiso de la barrera cutánea. Una barrera cutánea íntegra es esencial para: - Retener humedad - Prevenir penetración de irritantes - Mantener pH óptimo - Facilitar procesos de reparación Los componentes clave incluyen ceramidas, ácidos grasos y factores naturales de hidratación. Mi enfoque siempre incluye fortalecer esta barrera antes de introducir tratamientos más agresivos.